La norma primordial

En una redacción personal (informe, tesis de maestría, tesis en general, artículo, ensayo…), al citar textos preexistentes es necesario utilizar las normas de citación, incluso si usted mismo es el autor del documento original. En efecto, como se trata de una producción distinta, es importante mostrar lo que es una producción “nueva” y lo que es una producción “antigua”.

 

El autoplagio visto por el CNRS

“El autoplagio consiste, para su autor, en “reciclar” todo o una parte de un contenido ya publicado sin citar las fuentes. Esta práctica puede constituir una violación a la ética si el documento o los pasajes reutilizados ya han sido publicados, en particular porque esta práctica no cumple con la obligación de presentar únicamente obras originales.1

 

¿Por qué es tan grave?

 

El autoplagio priva al lector de sus derechos

¡Se debe considerar el autoplagio con cuidado! Según Michelle BERGADAA, especialista en temas de plagio, “el autoplagio es uno de los casos más preocupantes de violación a la integridad científica.” Consideremos que “aunque el autoplagio no sea un robo hacia otros autores”, el autoplagio sigue privando el lector de su “derecho fundamental […] de acceder al origen de las fuentes del conocimiento”.2

 

El autoplagio distorsiona la evaluación y la recompensa

Aquí la cuestión no es sólo identificar al autor (que es el mismo), sino también identificar que una porción mayor o menor del texto proviene de una producción preexistente y, por lo tanto, no es parte de la nueva producción.

 

Entonces, ¿cómo podemos medir el nuevo esfuerzo realizado y la contribución de nuevos conceptos e ideas? ¿Es normal que una persona sea recompensada, o incluso remunerada, varias veces por un mismo trabajo?3

 

Plagio y autoplagio: las mismas sanciones

El argumento según el cual «copiarse a sí mismo no es plagio» no puede constituir una defensa sólida contra acusaciones de plagio, contrariamente a lo que afirmaba el supuesto filósofo de ciencias Etienne Klein, acusado de autoplagio.

 

En todo caso es mejor ser transparente hacia el lector. Es importante citarte a ti mismo entre comillas y con referencias a la producción original, de lo contrario se trata de autoplagio y el autoplagio es castigado al igual que el plagio.

 

Fuentes:

1 – Comité de Ética del CNRS, Promover una investigación honesta y responsable, julio de 2014, disponible aquí.

2- Bergadaà M., El autoplagio, Plagio y fraude científica, 20 de junio de Disponible aquí.

3- Wager E., Why is Redundant Publication a Problem, Disponible aquí.

4- Maouche S., L’« affaire» Étienne Klein: « Se copier » es un autoplagio, Médiapart, 8 de diciembre de 2016. Disponible aquí.