Luisa está estudiando un Grado en economía y gestión. Al término de su curso académico, debe entregar un informe a uno de sus profesores para obtener su título. Durante la revisión de su bibliografía, Luisa se da cuenta de que no ha referenciado las fuentes anónimas que utilizó para la redacción de su informe. En consecuencia, Luisa se pregunta si es preciso referenciar estas fuentes anónimas y cómo hacerlo en caso de ser necesario.

 

¿Qué es una fuente anónima?

Según el Centro Nacional de Recursos Textuales y Léxicos francés, «Una fuente es anónima a partir del momento que se ignora el nombre del autor». No se puede, por lo tanto, identificar la procedencia de la fuente.

En la página web «Las obras anónimas», el Espace Français cita a Antoine-Alexandre Barbier y añade que «sería preciso clasificar también como obras anónimas aquellas que no incluyen el nombre del editor y las traducciones donde el traductor no se ha dado a conocer».

 

No obstante, una fuente anónima es tan importante como una fuente conocida. Se debe respetar la metodología de las referencias para citar una fuente anónima.

«El optimista tiene siempre un proyecto; el pesimista, una excusa». Anónimo

«Los amigos son como los taxis, cuando hay mal tiempo escasean». Anónimo

Citas del sitio web Proverbia.net

¿Por qué algunos autores eligen permanecer en el anonimato?

¿Por qué algunos autores eligen permanecer en el anonimato?

Un redactor es libre de divulgar su identidad o no. Hay diversas razones que pueden empujar  a los autores a permanecer en el anonimato.

Por ejemplo, un escritor puede decidir no desvelar su nombre como prueba de humildad frente al resto de autores. También puede permanecer en secreto para evitar ser juzgado por los lectores o para guardar una cierta distancia. Y, por último, el anonimato es a veces una estrategia del autor para atraer la curiosidad de los lectores y que así se pregunten quién se oculta tras el apelativo Anónimo.

No obstante, un autor anónimo es percibido a menudo del mismo modo que un autor público y reconocido. De hecho, el lector juzga las palabras escritas y no siempre a quien las escribió.

 

«El lector ideal lee toda la literatura como si fuera anónima». Alberto Manguel

¿Por qué referenciar las fuentes sin autor?

Es imprescindible citar a los autores durante una búsqueda bibliográfica para no ser acusado de plagio. Por eso un estudiante acredita un comportamiento íntegro y la calidad de su trabajo citando todas sus fuentes. Además, citar la fuente anónima pone en valor las obras originales y contribuye a la investigación.

Más información en el artículo «Por qué está prohibido plagiar?»

¿Cómo referenciar las fuentes anónimas?

Cuando se conoce el autor (fuente identificada), hay que poner la cita entre comillas, respetar la norma de citación y el formato de bibliografía escogido o impuesto por el centro académico.

 

«Es mejor perder el reloj que perder el tiempo» Jean Brassard

Cita del sitio web de Ouest France en la página Cita del día

 

Cuando no se conoce el autor (fuente anónima), hay que proceder de la misma forma y reemplazar el nombre del autor por «anónimo». Siguiendo estos pasos, no hay riesgo de equivocarse a la hora de referenciar las fuentes de tu trabajo de investigación y de redacción.

 

«No hay que dejar para mañana lo que podamos dejar hoy mismo» Anónimo

Cita del sitio web de Ouest France en la página Cita del día

Más información en el artículo "Formatos de citación para evitar el plagio"

Los autores conocidos o desconocidos deben aparecer en el texto principal y en la bibliografía del trabajo de investigación de Luisa. No hay que perder de vista que el plagio está prohibido y es sancionable. Por último, referenciar tus fuentes, ya sean anónimas o estén identificadas, debe ser un reflejo para todos. Eso muestra un comportamiento respetuoso e íntegro con respecto al trabajo de los demás.


Fuentes :