El 22 de octubre 2020, un número importante de profesores participaron a nuestra conferencia en línea “Ser docente en este momento = Convivir con el Coronateaching”.

Estamos seguros que los conocimientos y consejos compartidos serán útiles para sentirse mejor en su día a día como docentes, en este periodo turbulento y de muchos cambios.

Es por eso que Compilatio le da la oportunidad de ver el replay del webinar dándole clic al botón de abajo 👇

Descargué el replay de la videoconferencia "Convivir con el CoronaTeaching"

Y para saber más sobre este síndrome de CoranaTeaching, lee a nuestro artículo 👇👇

 


El principal impacto de la propagación del coronavirus ha sido el cierre de las instituciones escolares. Como resultado, las clases presenciales han sido sustituidas por varias soluciones digitales en casi todos los países del mundo.

Cabe resaltar que estas soluciones existían mucho antes de la crisis actual, y que ya se estaban utilizando en diferentes contextos. Sin embargo, el reto que plantea esta pandemia ha sido transmitir estas mismas soluciones a todos los equipos pedagógicos y estudiantes de manera rápida.

Es esta migración abrupta al aprendizaje en línea que ahora llamamos el Corona Teaching : un síndrome causado por los efectos de este rápido cambio para los profesores y estudiantes. En este artículo, intentaremos descifrar las modalidades, los principales desafíos y las buenas prácticas de este nuevo tipo de enseñanza.

 

¿Cómo la educación ha sido afectada por el coronavirus hasta ahora?

Cuando apareció el virus, las escuelas y las universidades cerraron sus puertas, y migraron sus servicios de enseñanza a las plataformas en línea. Sin embargo, si miramos esta transición de cerca, podemos preguntarnos lo siguiente: ¿cuál ha sido el impacto real del coronavirus en la educación?

 

Retrasos asumidos

El primer impacto del Corona Teaching fue retrasar de manera considerable la organización de los exámenes y los concursos de ingreso a las instituciones de enseñanza superior. Con el fin de no « perjudicar a los candidatos » (según el comunicado de prensa del Ministro de Educación del 15 de marzo de 2020), algunos han optado por anularlos o aplazarlos hasta el comienzo del nuevo año escolar. Otros, en cambio, han considerado la posibilidad de prolongar el año escolar debido a los retrasos acumulados.

 

Esto se debió en particular al tiempo de adaptación necesario para que los profesores se acostumbraran a las nuevas plataformas en línea, y para que migraran sus materiales de enseñanza a ellas. Necesitan aprender a usar las herramientas digitales, pero también necesitan averiguar cómo convertir el contenido práctico de aprendizaje, o los cursos basados en intercambios entre profesores y estudiantes, a estas nuevas plataformas. En la práctica, la mayoría de los profesores y estudiantes se han adaptado a la situación haciendo lo mejor posible.

 

Nuevos retos para los profesores y los estudiantes

 

El segundo paso hacia la gestión del Corona Teaching es entonces que los profesores y los estudiantes aprendan a manejar la enseñanza y la evaluación a distancia. Las nuevas herramientas digitales ya desempeñaba desempeñando un papel importante en la mayoría de los programas escolares, no obstante, esta nueva dependencia tecnológica, aplicada a todos los aspectos de la educación, se impuso de la noche a la mañana.

 

Ya sabemos el impacto que esto ha tenido en los profesores, particularmente en la adaptación de sus cursos. Sin embargo, los estudiantes también están encontrando dificultades para apropiarse de estas nuevas herramientas, especialmente cuando tienen que aprender a recrear un ambiente de trabajo productivo y una rutina en casa.

Desigualdades entre los estudiantes

La enseñanza híbrida (en la que se basa el Corona Teaching) se diseñó originalmente para democratizar el acceso a la educación, especialmente para los estudiantes que se enfrentan a barreras geográficas o temporales. Sin embargo, su generalización acelerada a principios de 2020 deja claro las numerosas desigualdades que ya existen entre los estudiantes. La cuestión del acceso a una computadora, o incluso a una conexión a Internet en el hogar, por ejemplo, empuja a muchos de ellos a suspender su educación.

 

Tampoco se debe olvidar a los estudiantes con necesidades especiales de aprendizaje, como dificultades de atención o concentración. Es evidente que, en la actualidad, las herramientas educativas en línea no están realmente adaptadas a sus dificultades.

 

¿Cuáles son las modalidades relacionados del Corona Teaching?

La implementación rápida de las nuevas modalidades de enseñanza en respuesta al Covid-19 es significativamente diferente de una institución a otra. Si se pueden acercar a los métodos pedagógicos como el e-learning o la formación a distancia, el Corona Teaching se distingue por su implementación caracterizada por la emergencia.

 

La formación en línea o el e-learning

El Corona Teaching toma principalmente la forma de enseñanza a distancia. Moviliza tecnologías digitales para trascender de la formación presencial a una experiencia de aprendizaje en línea. Por lo tanto, el diseño, la planificación y el desarrollo de una verdadera unidad curricular o programa en línea requiere una gran preparación, así como tiempo y recursos técnicos, humanos y financieros.

 

Los expertos estiman que, con todos los recursos necesarios, un profesor requiere entre seis y nueve meses para diseñar un curso en línea. Una vez elaborado e implementado debidamente, se necesitan por lo menos tres ciclos pedagógicos antes de llevar ajustes.

Este periodo de elaboración es, sin duda, el nudo del problema del Corona Teaching, porque lo que normalmente requiere hasta un año de formación y trabajo para los profesores, contando con la colaboración de diseñadores pedagógicos, programadores e ilustradores, se está implementando actualmente de forma abrupta y sin ninguna supervisión real.

 

Enseñanza de emergencia a distancia (o Emergency Remote Teaching)

Por lo tanto, el Corona Teaching se caracteriza principalmente por la necesidad de una transición forzada para mantener la continuidad pedagógica. Esto ha dado lugar a un complejo proceso de migración hacia el aprendizaje en línea, también conocido como educación a distancia de emergencia (o ERT para su término anglosajón).

 

Así, las instituciones de enseñanza primaria hacia las universidades han adoptado nuevas medidas muy rápidamente. Por ello, tanto los profesores como los estudiantes se encuentran a menudo abrumados por este cambio y esperan también que se definan las modalidades de enseñanza de manera más adecuadas durante la crisis.

 

La implementación del Corona Teaching, según la definición de Luz Montero, directora de la Universidad Católica de Chile, es por lo tanto el proceso de « transformación de los cursos presenciales en una modalidad virtual, pero sin cambiar el programa de estudios o la metodología ».

 

Por consecuencia, existe el riesgo de que para muchos estos procesos de migración inmediatos y en gran medida improvisados den lugar a resultados deficientes. Sobre todo, provoca frustración y angustia tanto en los profesores como en los estudiantes, debido a las dificultades de adaptación a causa de, la falta de formación y preparación adecuadas.

 

Por lo tanto, la ERT se diferencia explícitamente del aprendizaje en línea (según un artículo de Charles Hodges, Stephanie Moore, Barb Lockee, Torrey Trust y Aaron Bond, publicado en marzo de 2020) en que el primero representa un cambio temporal y abrupto en la pedagogía debido a las circunstancias de crisis. En este sentido, el Corona Teaching consiste en proporcionar acceso temporal a la instrucción y a los soportes pedagógicos de una manera simple y rápida.

 

3 buenas prácticas del Corona Teaching

Los expertos, o simplemente las lecciones conocidas de la enseñanza a distancia, señalan que la puesta en práctica de cursos a través de Internet requiere mucha reflexión y práctica.  Para ayudar a los profesores que de repente se enfrentaron al reto de enseñar en línea tras el cierre de las escuelas, aquí están sus principales recomendaciones.

 

Familiarizarse con los recursos disponibles

El Corona Teaching se basa casi siempre en el uso de una plataforma en la que se ponen en línea los cursos o que propone una herramienta de videoconferencia. El primer paso es, por lo tanto, que los profesores se familiaricen con estas nuevas herramientas.

 

Idealmente, los profesores deberían contar con el apoyo de diseñadores pedagógicos. En algunas instituciones, los profesores también comparten demostraciones de vídeo o simulaciones pregrabadas.

El dominio viene con la práctica. Por ello, se aconseja lo siguiente :

 

  • Practicar grabando videos o audios para sus cursos. El uso de un micrófono o de una cámara puede requerir un poco de tiempo de adaptación. Por ejemplo, los profesores no deben caminar durante sus clases para que la calidad del sonido sea consistente;
  • Probar diferentes horarios en los que el profesor podría estar disponible para responder a las preguntas de sus estudiantes (dependiendo de lo que sea más adecuado para ellos y para el profesor);
  • Proponer diferentes formatos para asegurar que el contenido pedagógico sea accesible para todos. Por ejemplo, el profesor debe decidir si difunde el contenido de forma sincrónica o asincrónica. Para un gran número de estudiantes, la segunda opción será más apropiada, en particular porque algunos estudiantes no cuentan con una buena conexión a Internet, lo que dificulta la recepción de las lecciones. Por lo tanto, es mejor preparar documentos que los estudiantes puedan descargar y estudiar según su disponibilidad. Dos buenos ejemplos serían una presentación PowerPoint con comentarios o breves vídeos de capturas de pantalla que describan el proceso de realización de los ejercicios;
  • Continuar evaluando a los estudiantes de manera justa con herramientas como el software Magister de Compilatio

 

Adaptar sus cursos a las limitaciones del Corona Teaching

Una clase magistral de 50 minutos no puede traducirse en una formación en línea sin problema. Una mejor estrategia puede ser simplemente dividir este bloque compacto de aprendizajes en videos más cortos y más fáciles de interpretar. En general, los soportes pedagógicos virtuales siempre se enfocan en los elementos más importantes.

 

Como la atención de los estudiantes frente a la computadora no es la misma que en la clase o en el espacio físico, la profesora Debbie Mitchell de la Universidad de Denver aconseja no exceder los 15 minutos por tema. ¡Cuanto más corto, mejor! Según ella: «intentamos de manera deliberada acortar nuestros videos porque la capacidad de atención de un contenido denso cae más allá de los seis minutos. »

 

La forma en que la que se organiza el contenido de un curso también contribuye a su accesibilidad para los estudiantes.  Por ejemplo, los estudiantes deben ser capaces de volver atrás o encontrar los recursos que necesitan de forma intuitiva. Por consiguiente, un buen ejercicio es pedir a un tercero que repase el contenido del curso y tome nota de las partes en que es difícil encontrar información pertinente.

 

Otra cuestión es también cómo este contenido pedagógico es integrado por los estudiantes; aquí es donde la evaluación a la distancia entra en juego. Esto es algo a lo que los profesores tienen que adaptarse de nuevo, y abandonar las preocupaciones que antes eran importantes, como si están haciendo trampa.

 

« Trato de diseñar mis exámenes de manera que sea menos atractivo para ellos buscar información en Internet. » En lugar de una restitución bruta del conocimiento, los profesores, por ejemplo, están invitados a evaluar las habilidades analíticas y de reflexión de sus estudiantes. Un cambio que Compilatio puede simplificar enormemente al facilitar la verificación de si un escrito es genuino o no.

 

Comunicar con sus estudiantes

Establecer una relación de confianza con los estudiantes puede ser difícil en línea. A menos que se utilice una plataforma síncrona como Zoom, es casi imposible obtener índices o informaciones visuales sobre la concentración o la comprensión del curso por parte de los estudiantes. Por ejemplo, el número de participantes puede imposibilitar el esfuerzo del profesor para que todos sigan su enseñanza. Cabe señalar también que, con esta misma opción, no todos los estudiantes podrían disponer de una cámara web.

 

Por lo tanto, los profesores necesitan encontrar un medio de comunicación en el que los estudiantes se sientan cómodos haciendo preguntas. Muchos trasladan la comunicación que suele tener lugar durante las clases presenciales al correo electrónico. Para animarles a pedir ayuda a través del correo electrónico (que puede ser incluso más intimidante que levantar la mano en clase), a veces puede ser necesario que el profesor dé el primer paso.

Enviar un correo electrónico semanal detallando el calendario de los próximos videos, nuevos cursos y tareas para las próximas semanas también puede ser muy útil para ayudar a los estudiantes a organizarse. Lo más importante es mostrar que eres accesible, y a veces estar preparados para que los estudiantes nos contacten fuera de las horas normales de clase.

 

También puede ser productivo solicitar su retroalimentación para determinar qué enfoques son viables en un contexto de Corona Teaching. Un método que es considerado efectivo por el profesor puede no satisfacer las necesidades de los estudiantes. Enviando encuestas a lo largo del semestre pidiéndoles que evalúen estas nuevas modalidades de enseñanza, o compartiendo sus sugerencias, pueden llegar a ideas mucho mejores.


¿Hacia una persistencia del Corona Teaching después de la crisis?

Mientras que la propagación del virus ha empujado las plataformas digitales en nuestros sistemas educativos, la digitalización de la enseñanza no es nada nuevo. Por lo tanto, el Corona Teaching no es tanto una revolución en los métodos de enseñanza, sino más bien en la gestión y adaptación a esta transición rápida y, en gran parte, improvisada.

 

En cualquier caso, el aprendizaje a distancia presenta varios desafíos. Al mismo tiempo, ofrece nuevas oportunidades a la comunidad escolar para probar diferentes modos educativos. De hecho, es evidente que una vez la crisis resuelta, estos nuevos sistemas seguirán existiendo o, a lo menos, coexistirán de alguna manera con los cursos presenciales.


Fuentes :

Para saber más: