El plagio no es solamente una realidad académica. También forma parte del mundo artístico. Cantantes, autores, bailarines, pintores e ilustradores : todos están sujetos a ser víctimas o protagonistas del plagio.

Para un alumno o un estudiante el plagio significa, en general, apropriarse de algún texto más y atribuirse su autoría sin citar la fuente raíz. Para un artista, el plagio significa ver su creación copiada por otro sin obtener reconocimiento alguno. Lamentablemente, con  demasiada frecuencia el plagio es objeto de escándalos en la escena musical, tanto a nivel nacional como internacional. Es tal el caso que, recientemente, varios artistas han sido acusados de esta actividad ilícita por sus logros profesionales.

Ariane Grande sospechada de plagio

El pasado mes de enero, la cantante y compositora estadounidense Ariana Grande fue acusada de plagio por varios raperos cuando batió récord de popularidad en la plataforma Spotify. Según el periódico 20 Minutos:

En las primeras 24 horas de su estreno, 7 Rings consiguió ser visto más de 21 millones de veces mientras que ha conseguido batir el récord de la canción más escuchada en un día en Spotify gracias a 14,9 millones de escuchas”. “Ariana Grande, acusada de plagio por varios raperos mientras ella bate récord en Spotify”. 

Este logro colocó la cantante en el Billboard Hot 100 de los Estados Unidos. Sin embargo, Ariana Grande, nativa de Florida, está acusado de plagio por tres artistas.  En primer lugar, la rapera Princess Nokia acusa a Grande por retomar el tema de su canción “Mine”, de la cual se nota varias similitudes líricas. Soulja Boy acusa también a la cantante estadounidense por tomar prestado el tema de la canción “Pretty Boy Swag” sin ninguna mención al respecto, lo que dio luz a intercambios de tweets pocos diplomáticos entre ambos compositores. Finalmente, el rapero 2 Chainz criticó a Ariana Grande por una apropiación visual de su videoclip “Door Swangin” en términos de composición de imagen y producción.

Cuando el plagio se invita al Concurso Eurovisión

El plagio en el mundo musical

En 2018, otro escándalo de plagio llamó la atención en la escena musical internacional. La canción “TOY”, interpretada por la israelí Netta Barzilai y premiada por el Concurso Eurovision, se convirtió en una propiedad intelectual compartida entre Doron Medalie, Stav Beger y el compositor estadounidense, Jack White. Tras ganar el Concurso Eurovisión en Lisboa en 2018, Jack White de White Stripes acusó a dichos compositores de haber plagiado su obra “Seven Nation Army”, compuesta en 2003, lo que dejó una gran incertidumbre sobre la posible descalificación de “TOY” del concurso. De cualquier manera, después de más de seis meses de disputa, los dos artistas llegaron a un acuerdo. Según el diario Haaretz, el cantante estadounidense será reconocido, a partir de ahora, como uno de los autores de la canción y compartirá los ingresos generados por ésta. Juan Carlos Sanz. “Un pacto legal zanja la acusación de plagio contra la canción de Israel ganadora en Eurovisión”. 7 de febrero del 2019

El plagio en el mundo musical

Al igual que un libro o una película, una pieza musical está protegida por las leyes de propiedad intelectual. Sin embargo, como lo mencionan varios especialistas, el único problema es que no existe una definición clara de cuándo una produción puede ser definida como plagio. Como nos lo muestra estos dos ultimos casos, el plagio puede interpretarse dependiendo los diferentes aspectos de una creación artística y, por ello, la importancia de mencionar aquellos que nos inspiran.