Cada profesor se enfrenta a casos de plagio en el curso de su carrera. Algunos van hacia el castigo mientras que otros eligen la clemencia. La importancia del examen influye mucho en el enfoque adoptado. Siempre que sea posible, el maestro puede convertir una situación alarmante en una oportunidad pedagógica. Entonces, ¿cómo se puede hacer esto? Ahora es el momento de identificar las posibles causas del plagio, las razones por las que los estudiantes recurren a tal comportamiento. Esta comprensión conduce a una toma de conciencia y a un ajuste de los hábitos de enseñanza para evitar que se repitan.

Teoría: formación continua sobre la noción de plagio

 

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La investigadora Brigitte Simonnot, en su publicación «Le plagiat universitaire, seulement une question d’éthique?» En primer lugar, señala que los estudiantes tienen dificultades para distinguir entre la restitución del contenido y su apropiación. En consecuencia, nos invita a transformar esta situación en una verdadera oportunidad pedagógica. De hecho, es importante que los estudiantes entiendan lo que es el plagio y sus consecuencias. Para ello, es necesario formar a los estudiantes, incluso si se comprueba un caso de plagio. Hay varias maneras de sacar el tema:

> El profesor puede aprovechar la oportunidad de un caso de plagio para volver a hablar sobre el valor de la honestidad académica en lugar de penalizar.

> Es también una oportunidad para educar al estudiante en la definición del plagio, sus límites y fronteras.

> En el mismo espíritu, las normas de citación deben ser enseñadas desde la escuela superior (secundaria y bachillerato), de modo que la práctica se haga evidente y fácil.

> Para aprovechar la ocasión, el profesor puede entonces trabajar en dilemas morales y casos concretos para entender lo que está o no permitido, así como los riesgos y sanciones que conlleva.

> Se debe aprovechar la oportunidad para trabajar sobre los derechos de autor, la noción de fiabilidad de las fuentes encontradas en Internet y las imágenes libres de derechos de autor.

> Finalmente, el profesor puede trabajar sobre las consecuencias morales, penales o financieras de la práctica del copiar-pegar en la vida académica y luego en la profesional. El marco reglamentario para la aplicación de las sanciones debe ser conocido por todos para ser respetado. Por ejemplo, los estudiantes pueden firmar un Reglamento antiplagio a principios de año o un Código de honor (encontrarás guías y ejemplos en tu interfaz Magister).

Práctica: taller de escritura para poner en práctica

 

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Con el fin de combinar la teoría y la práctica, se invita a los profesores a crear talleres para apoyar el aprendizaje de manera pedagógica:

> «Se pueden establecer actividades de reescritura para enseñar a los estudiantes a parafrasear una pequeña parte de un texto, así como a informar de una idea con sus propias palabras, sin olvidar, por supuesto, indicar el documento al que se refieren. Este tipo de ejercicio permite a los estudiantes buscar sinónimos, cambiar las estructuras de las oraciones, jugar con las palabras y tener la ventaja de mostrar que han entendido las palabras del autor.

> «Por último, los alumnos deberán aprender a escribir referencias bibliográficas de los documentos que han consultado, ya sean libros, artículos de revistas o sitios web, y de nuevo, de manera sistemática y de acuerdo con las normas de uso».

Fuente: Sitio web de Savoirs CDI de la Red Canopée, en el artículo «Comment lutter contre le plagiat à l’école» de Dora Dussurgey.

> Los métodos de citación se enseñan muy raramente. Sin embargo, para respetar el derecho de autor, es crucial saber cómo hacerlo. Se anima a los profesores a que faciliten un taller de citación donde se exploren y apliquen los 4 estándares de citación más utilizados.

La pedagogía en el corazón de la concientización contra el plagio

 

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El estudiante es un consumidor de datos, puede ahogarse en la cantidad de información encontrada. La formación le permite convertirse en un usuario responsable de los datos. Conoce las causas y consecuencias de la violación de los derechos de autor. Los talleres le permiten aprender buenas prácticas de investigación y escritura documental: paráfrasis, bibliografías, normas de citación… La pedagogía se establece al mismo tiempo en un clima de confianza entre el profesor y el estudiante. A continuación se presentan algunos consejos finales para consolidar el enfoque.

> Para empezar, cuando las instrucciones son claras, el riesgo de infracción se vuelve raro. En la declaración, el profesor recuerda así al estudiante que el plagio no está permitido para la tarea solicitada. Una vez establecido el marco, se avisa al estudiante. El profesor también puede solicitar una bibliografía completa con fuentes verificadas.

> Para evitar la tentación de copiar y pegar, es importante que los temas de trabajo sean originales. Incluso es importante que los temas de las tareas sean originales e interesantes para que el alumno las realice.

> Luego, los estudiantes tienen la posibilidad de utilizar el programa Studium para comprobar su escritura (patrocinio posible gracias a la suscripción a la Compilatio de su institución). Entonces pueden ver por sí mismos si han citado todas sus fuentes y construir una bibliografía adecuada. Se revisan a sí mismos antes de entregar su trabajo y comprenden mejor la importancia de citar las fuentes.

> La presentación oral del encargo legitima los conocimientos adquiridos. Otra alternativa es que el profesor y toda la clase hagan preguntas al estudiante que entrega la tarea. El objetivo es verificar la comprensión del conocimiento.

> Finalmente, los profesores pueden proponer a sus alumnos referencias bibliográficas para orientar su investigación documental, ya que el objetivo final es centrar la calificación en la resolución de un problema más que en su resultado. Los profesores también tienen la solución de indicar dónde buscar y sugerir fuentes adecuadas.

 


En conclusión, resulta que para combatir el plagio, la pedagogía sigue siendo el mejor eje. Ya sea voluntario o involuntario, o por falta de conocimiento, el plagio puede resultar muy costoso para el estudiante. Ante un caso de plagio o no, animamos a los profesores a sensibilizar a los estudiantes sobre los derechos de autor. La formación regular, la práctica diaria y el compromiso con la integridad académica como base de la política de la institución educativa son suficientes para preparar a los estudiantes para que se conviertan en adultos responsables.

 


Fuentes utilizadas :

Brigitte Simonnot, «Le plagiat universitaire, seulement une question d’éthique ? , Questions de communication [en línea], 26 | 2014, publicado el 31 de diciembre de 2014, consultado el 27 de noviembre de 2019.

Dora Dussurgey, «¿Cómo combatir el plagio en las escuelas? «Savoirs CDI, Réseau Canopée, [en línea] junio de 2012, consultado el 17 de noviembre de 2019.